Vivir frente al mar es un privilegio. Hacerlo cada día, un lujo al alcance de muy pocos. Hay viviendas que destacan por sus metros y otras que enamoran por su ubicación. Esta pertenece a ese reducido grupo de hogares donde el auténtico protagonista es el mar. Este apartamento de 54 m², situado en primera línea de playa, ofrece una combinación difícil de encontrar: una ubicación privilegiada, orientación sur y una distribución cómoda para disfrutar de cada estancia. Al entrar, un acogedor hall da paso, a la derecha, a una cocina independiente y un baño completo. Unos pasos más adelante encontramos un amplio dormitorio con armarios empotrados y vistas al mar, un rincón pensado para descansar con la tranquilidad que solo una vivienda como esta puede ofrecer. Al final de la vivienda se abre un luminoso salón-comedor, donde la luz natural entra durante todo el día gracias a su orientación sur. Un espacio perfecto para relajarse, compartir momentos con la familia o simplemente sentarse a contemplar el Mediterráneo. Lo mejor de esta vivienda no solo está en su interior. Está en abrir la puerta y tener la playa a tus pies, en salir a pasear junto al mar al atardecer o en disfrutar de unas vistas que nunca pasan de moda. Tanto si buscas una vivienda para disfrutar todo el año como una segunda residencia o una inversión en una de las zonas más demandadas, esta propiedad reúne esas cualidades que siempre mantienen su valor: ubicación, luz y vistas. Porque hay cosas que no se pueden cambiar con una reforma, y vivir en primera línea de playa es una de ellas.